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Conoce los diferentes tipos de invernadero que existen

Conoce los diferentes tipos de invernadero que existen

Un invernadero es una estructura diseñada específicamente para cultivar plantas en un ambiente controlado. Se utiliza principalmente en la agricultura y la horticultura para crear un microclima que favorece su crecimiento, especialmente en regiones o estaciones del año en las que las condiciones climáticas exteriores no son óptimas. Según el objetivo y el lugar donde se construya, será más adecuado un tipo de invernadero u otro. Abajo están los siete que se montan de verdad, con la anchura, la altura y la pendiente de cada uno, y al final cuáles de ellos tienen sentido en un huerto de casa y cuáles no.

Ventajas principales de cultivar en un invernadero

  • Control de temperatura: los sistemas de calefacción y ventilación permiten ajustar temperatura y humedad. Buena parte del trabajo lo hace la propia cubierta: un plástico tricapa de 800 galgas declara en torno a un 93 % de transparencia y un 87 % de termicidad, y esa termicidad es la que evita que el calor del día se escape de madrugada.
  • Protección contra plagas y enfermedades: al estar cerrado ofrece más protección contra insectos, plagas y enfermedades que el cultivo al aire libre. 
  • Cultivo durante todo el año: es indiferente el clima exterior para poder cultivar en invernadero.
  • Mayor eficiencia y calidad en el uso de recursos: al controlar el entorno, los invernaderos pueden ser más eficientes en el uso de agua y nutrientes, lo que a menudo resulta en un crecimiento más rápido y cosechas más abundantes.
  • Aumento de producción: en este entorno las plantas crecen más rápido y producen grandes cosechas. 
  • Extensión de la temporada de crecimiento: un invernadero permite a los agricultores empezar a cultivar antes de la primavera y prolongar la temporada de crecimiento al otoño, lo que aumenta los beneficios. 
  • Cultivos de plantas exóticas: son ideales para cultivar plantas que no sobrevivirían en las condiciones climáticas locales. 
  • Sostenibilidad: la mayoría de tipos de invernaderos pueden diseñarse para ser sostenibles, utilizando fuentes de energía renovables y técnicas de cultivo ecológicas

Tipos de invernadero

Existen varios tipos de invernadero, cada uno diseñado para satisfacer las necesidades específicas de un tipo de cultivo y crear unas condiciones climáticas concretas.

Un aviso antes de las medidas: las que van a continuación son de invernadero comercial, que es como se fabrican y como los venden. Un huerto de casa no se monta con nueve metros de anchura, pero conviene conocer las proporciones reales porque son las que explican por qué cada forma hace lo que hace.

Invernadero de capilla

Es uno de los tipos de invernadero más comunes, caracterizado por su estructura de arco que le da forma de capilla o iglesia pequeña. Generalmente se utiliza para cultivos altos, sobre todo de flores, frutas y hortalizas. El techo alto y la forma de capilla permiten una buena ventilación y un fácil acceso a la cosecha. Aunque por su forma la ventilación es muy buena, en ocasiones se instalan ventanas cenitales para aumentar el volumen de aire.

Las medidas de catálogo: naves de 8 a 9,60 m de anchura, altura al canalón de 4 a 5,50 m y a la cumbrera de 5,80 a 6,80 m. Los pilares van cada 5 m por dentro y cada 2,50 m en las bandas exteriores, que es donde tira el viento. Esa diferencia de casi dos metros entre canalón y cumbrera es lo que le da el volumen de aire de arriba: cuando aprieta el sol, el calor se acumula ahí y no a la altura de la planta.

Tipos de invernadero - invernadero en capilla

Además, dependiendo de las necesidades de la planta y las condiciones climáticas locales, pueden estar equipados con sistemas de calefacción y riego automatizado para mantener un ambiente óptimo para el crecimiento de las plantas.

Invernadero tipo túnel

El invernadero túnel destaca su estructura horizontal en arco con forma de túnel. Son alargados, de techo curvado y de baja altura, ya que uno de sus objetivos es proteger las plantas de las condiciones climáticas adversas a la vez que se crea un ambiente controlado para su crecimiento. 

Invernadero tipo tunel

Comúnmente, estos invernaderos se utilizan para el cultivo de flores, hortalizas y plantas ornamentales. La forma de túnel ayuda a retener el calor y la humedad, lo que es beneficioso para el crecimiento de las plantas. 

El túnel comercial mide de 8 a 9,60 m de ancho y de 4 a 5 m de alto en el centro, con los arcos cada 2,50 m. Los túneles de huerto pequeño son el mismo diseño encogido, de 3 a 4 m de ancho, y funcionan igual de bien porque lo que trabaja es la forma, no el tamaño.

La cubierta es lo que hay que mirar al comprar. Los espesores normales son 600, 720 y 800 galgas —150, 180 y 200 micras—, y ahí está casi toda la diferencia de precio y de vida útil: un plástico de 720 galgas con tratamiento anti-UV aguanta dos campañas en el sureste español y hasta cuatro en el norte, porque lo que lo destruye es la radiación acumulada, no los años. Poner uno de 200 galgas para ahorrar significa volver a cubrir el año que viene.

Invernadero tropical

Este tipo de invernadero está diseñado especialmente para recrear el ambiente cálido y húmedo del clima tropical, con el fin de cultivar plantas que sólo crecen en estos ambientes. Entre ellas las orquídeas, bromelias y helechos. 

Invernadero tropical

La estructura del invernadero tropical suele estar diseñada para resistir tanto condiciones climáticas extremas en el exterior, como la alta humedad en el interior. Para ello, se emplean materiales como tubos de acero galvanizado o estructuras en aluminio. El sistema de ventilación es muy importante para controlar la humedad, por lo que suelen incluirse ventanas y aberturas en el techo y en los laterales que se pueden abrir y cerrar para modificar el clima. 

Lo que se sostiene dentro es una humedad alta, del orden del 70 % o más, sin que la temperatura nocturna baje de los 15 °C. Es el tipo más caro de mantener de toda la lista, y no por la estructura: por la factura de climatizar. Si lo que se quiere es una orquídea o dos, sale mucho más a cuenta una vitrina o un rincón de la casa que un invernadero entero.

Invernadero tipo Almería

Es el tipo de invernadero más empleado en España, también conocido como invernadero de raspa y amagado, haciendo referencia a su estructura. La raspa es la parte alta que está sostenida con perfiles laminados o tubos galvanizados y alambres o mallas de alambre galvanizado. El amagado es la parte baja, unida a la estructura a través de horquillas de hierro sujetas a la base. 

Tipos de invernadero - invernadero Almería

Es ideal para el cultivo de hortalizas. Sobre todo se utiliza para plantas de tomates, pimientos y pepinos. Su estructura de arco ayuda a retener el calor y la forma rectangular aumenta la eficiencia en el uso del espacio. 

Las medidas habituales: 8, 9,60 o 10 m entre apoyos, con la raspa llegando a los 7 m de alto y el amagado quedándose entre 2 y 2,80 m. La pendiente de la cubierta va de 6 a 20 °, y el extremo alto de ese rango es el que mejor funciona: cuanto más plana está la malla, peor entra la luz de invierno —la que llega muy inclinada rebota— y peor escurre el agua de lluvia, que acaba embolsándose y descolgando la cubierta.

Invernadero gótico

Los invernaderos góticos se reconocen por el arco extendido que crea su estructura superior, generando una inclinación del techo y más volumen interior. Esto le da una apariencia de iglesia gótica, que proporciona buena ventilación y fácil acceso a la cosecha.  

Tipos de cultivo - cultivo gótico

Este tipo de invernadero se utiliza en climas extremos, aunque se adaptan a cualquier cultivo. Es habitual plantar en ellos árboles frutales, flores y hortalizas. 

Sobre el papel se parece mucho a la capilla —8 a 9,60 m de anchura y canalón a 4 o 5 m—, pero la cumbrera sube hasta 6 o 7,40 m y el arco termina en punta en vez de en curva. Esa punta es toda la diferencia: el agua y la nieve resbalan en lugar de quedarse encima, y por eso es el que se monta donde llueve mucho o nieva, no donde hace calor.

Invernadero asimétrico 

El invernadero asimétrico, también llamado inacral, tiene un lado de la cubierta más inclinado que el otro, y de ahí le viene el nombre. No es un invernadero de trópico, al contrario de lo que se lee a menudo: la asimetría existe precisamente para capturar la luz de invierno, que en nuestras latitudes entra muy baja. Se orienta con el eje de este a oeste y la vertiente inclinada mirando al sur, de modo que el sol de diciembre le llegue lo más de frente posible en lugar de resbalar por encima.

Mide unos 9,60 m de ancho, con la cumbrera entre 3 y 5 m, el lado bajo entre 2,30 y 3 m y las bandas a partir de 2,15 m. Es perfecto para cultivar plantas altas, hortalizas y flores.

tipos de invernaderos - invernadero asimétrico

Invernadero tipo venlo o de cristal

Estos invernaderos tipo venlo u Holandés son estructuras de acero galvanizado cuyo material de cubierta es el cristal o vidrio, a diferencia de la mayoría que utilizan diferentes tipos de plástico. Normalmente, en él se cultivan plantas ornamentales como flores y vegetación de interior. La estructura de acero y vidrio aporta una uniformidad luminosa y una buena ventilación.

Se construye por módulos de 3,2 m —o de 6,4 m si se resuelve con vigas en celosía y se quiere el interior despejado de pilares— y se cubre con paneles de vidrio de 1,65 m de largo por entre 0,75 y 1,60 m de ancho. Es el más caro de levantar y el único que no hay que volver a cubrir cada pocos años: el vidrio no se degrada con el sol como el plástico, y por eso los invernaderos holandeses de los años setenta siguen ahí.

Tipos de invernaderos de cristal

En general, aspectos como la forma, el tamaño, la altura y la orientación deben ser planeados cuidadosamente para maximizar la eficiencia y la productividad del invernadero. Además, estas características determinarán su resistencia al clima exterior o la cantidad de luz que llegue a las plantas. 

Por otra parte, es importante considerar la normativa de cada territorio antes de construir cualquier tipo de invernadero. En muchos lugares existen regulaciones respecto a la ubicación, el tamaño o la altura, sin contar los posibles permisos y licencias necesarias para construir las estructuras.

Cuál de todos cabe en un huerto de casa

De los siete, en un huerto casero solo entran dos de verdad. El túnel, que es lo que se vende como invernadero de jardín: 3 o 4 m de ancho, arcos de tubo y plástico de 720 galgas, y se monta en una tarde. Y la capilla pequeña, que cuesta más y ocupa lo mismo pero se aguanta de pie con nieve encima y deja trabajar sin agacharse.

Los otros cinco no son para esto. El de Almería y el asimétrico están pensados para hectáreas y su ventaja —aprovechar la radiación de invierno en una superficie enorme— no se nota en veinte metros cuadrados. El gótico solo compensa donde nieva de verdad. El venlo cuesta lo que una reforma. Y el tropical no es un problema de estructura sino de calefacción todo el invierno.

Un apunte de proporción antes de decidir: en un invernadero pequeño la temperatura se dispara mucho más rápido que en uno grande, porque hay menos volumen de aire para el mismo sol. Con un túnel de 3 m cerrado, un día de marzo despejado basta para pasar de los 40 °C dentro. La ventilación no es un extra: es la mitad del invernadero.

Las medidas de cada tipo están tomadas de las fichas técnicas de fabricación de invernaderos de Bialar; el rango de pendiente de cubierta del raspa y amagado, del documento de construcción de la Universidad de Almería.

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